El grupo de trabajo Salud Verde lo constituye un conjunto de personas interesadas en enfocar los temas de salud desde una perspectiva orientada hacia el equilibrio del ser humano y de sus relaciones con el medio ambiente.
Uno de los capítulos en el que estamos sensibilizados es el de la “electropolución”. Ya durante el mes de Junio pasado, hubo una comparecencia de cuatro ponentes en el Parlamento Vasco, (ver aquí y aquí) a propuesta de la Plataforma de Euskal Herria Contra la Contaminación Electromagnética, en la que se trató desde diversos enfoques (legales, biológicos, médicos y sociales) la problemática generada por el desarrollo incontrolado de la telefonía móvil y la tecnología inalámbrica.
En la última edición de la Universidad Verde de Verano, en el mes Agosto, organizamos un Taller sobre “Municipios y Contaminación Electromagnética”. A través de este enlace podéis leer las conclusiones del mismo.
Recientemente (1 de Diciembre), ha tenido lugar una reunión de la Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética (PECCEM) con varios representantes de grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados, en la que se les hizo entrega de dosieres con información respecto al fenómeno electromagnético y se han previsto una serie de reuniones y compromisos para más adelante.
Como consecuencia de la actual situación de conflicto creada entre las tesis mantenidas por las diferentes operadoras de telefonía (y sus líneas de investigación dirigida) y los estudios científicos independientes, que van mostrando la posible repercusión del “fenómeno electromagnético” en las funciones de seres vivos, con el riesgo de crear disfunciones, diversas patologías en las personas, desde el grupo de Salud Verde apoyamos las siguientes propuestas, basadas en el Manifiesto de la PECCEM:
- Aplicación del principio de precaución: ante un riesgo desconocido, prevención. El desarrollo tecnológico va muy por delante de las comprobaciones de inocuidad.
- Información a la población de los riesgos de las radiaciones.
- Fuera de nuestras casas: Antenas de telefonía, teléfonos móviles, radares, sistemas de telecomunicaciones, redes Wifi, Wimax, etc.
- Dentro de nuestras casas: teléfonos móviles, teléfonos DECT, Wifi, consolas de juegos, hornos microondas, cocinas de inducción, alarmas de bebés, etc.
- Solicitar a las distintas administraciones que actúen dentro del marco de sus competencias para establecer unos sistemas de control adecuados que sirvan para evaluar el nivel de radiaciones que realmente están soportado los vecinos; que adecuen la legislación a los conocimientos científicos actuales. Ya hay países que están aplicando políticas más restrictivas, ¿por qué en España no se está haciendo nada? ¿Por qué se sigue defendiendo una legislación obsoleta, como el propio Parlamento Europeo califica, y no se están tomando medidas al respecto?
- Solicitar, asimismo, que se doten fondos económicos para la investigación de las diversas cuestiones relativas a la interrelación de esta tecnología y los seres vivos, y que se realicen estudios epidemiológicos para investigar los conglomerados (“clusters”) de cánceres que los vecinos vienen denunciando desde hace mucho tiempo alrededor de grandes focos de emisión de radiofrecuencias y que ninguna administración quiere hacer.
- Solicitar que se reconozca la Electrohipersensibilidad como enfermedad (ya considerada en Suecia como una entidad diferenciada), etc.
